29 de marzo de 2015

El Frikipost: Mi top 10 de peores películas de superhéroes live-action.


En post anteriores les di a conocer mi top 15 de las mejores películas live-action basadas en superhéroes del cómic. Pues bien, ahora es el turno de aquellas odiadas películas (algunas no tanto) que me hicieron la vida de cuadritos en pantalla grande (o en TV) o que me hicieron tener sentimientos encontrados. Nota: Todas las películas de Marvel de los años 90's y anteriores podrían figurar con excesiva facilidad en este top, pero como no me he dignado en verlas, simplemente no caben aquí. 

Vamos directo al punto, comenzando por las películas que menos odio:


10. Batman & Robin (1997) de Joel Schumacher.

Si, seguramente les extrañará que esta película no figure en mi primer lugar. Pero la razón es simple y sencillamente: Batman. Siempre ha sido, desde que tengo memoria, mi superhéroe favorito. Con ojos de niño, esta fue mi mejor película del género por muchos años, la más esperada por mí desde que supe de su existencia y me frustró el hecho de no verla en la pantalla grande. 

Díganle nostalgia, pero era simple, ver a Uma Thurman como Poison Ivy y Arnold Schwarzenegger como Mr. Freeze para mi era incomparable. La dupla perfecta para hacer frente al Dúo Dinámico. A mi parecer, George Clooney era el Bruce Wayne ideal (físicamente hablando). Todo lo visualmente atractivo que resultaba para mi esta película era lo que pedía. En fin, como dije al principio, eran los ojos de niño los que me hacían creer que esta película era buena o mejor que eso. Aunque siempre me pregunté la razón por la cual tenía que ver los "batipezones", el "batibulto" y el "batitrasero" de mis héroes. La batitarjeta de crédito para mi era muy graciosa, jaja. Cierto, desde ese entonces lo único que no me cuadraba era que Bane fuera un bruto a las órdenes de esa diosa de las enredaderas. Aunque creo que lo puedo comprender.

No la odio por estos motivos, incluso si la veo solo por pura nostalgia se me salen las lágrimas. No es cierto, lo cierto es que gracias a esta película tuvimos como consecuencia casi una década más tarde a la mejor trilogía de Batman en el cine (a mi parecer de nueva cuenta) a cargo de Christopher Nolan. Y también contribuyó sin querer a una nueva era de superhéroes en el cine, con la promesa de nunca repetir el error. Aunque, evidentemente, no todas escaparon a esta premisa.

Lo rescatable: Sin lugar a dudas, la relación de Bruce Wayne con Alfred Pennyworth, que se explora aquí con más profundidad que cualquiera de las películas anteriores de la saga comenzada por Tim Burton. El final para el Dr. Victor Fries, colaborando en la recuperación del mayordomo de la Mansión Wayne. Otro punto a destacar es el soundtrack compuesto por Elliot Goldenthal, que por muchos años me hizo tararearlo sin control.



9. Spider-Man 3 (2007) de Sam Raimi.

La primera vez que la vi en el cine, la consideré la mejor película del género. También era la primer película del trepamuros que veía en pantalla grande, las primeras dos las vi directo en VHS y DVD, respectivamente. Lejos estaba de imaginar lo bajo en la escala que estaría después de pocos años. Fuera de las críticas de la mayoría de las personas, que consideraban el cierre de esta trilogía muy inferior a las películas previas, mi opinión sobre esta secuela permanecío intacta por mucho tiempo. Solo con el paso de los años las vendas fueron cediendo.

Esta tercera parte reunía varios requisitos que la hacían tremendamente interesante para mí. Como por ejemplo los villanos, la inclusión del clásico Sandman (Thomas Haden Church) y el gran y poderoso Venom (Thoper Grace). Además el retorno del Green Goblin ahora bajo la piel del vengativo Harry Osborn (James Franco), cuya historia fue cobrando mayor importancia con cada paso en la saga. En final de la segunda parte era claro y presagiaba el enfrentamiento principal de esta última secuela realizada por Sam Raimi. La cual, a mi parecer sigue siendo uno de los arcos argumentales más importantes.

Lejos de la saturación de tramas y subtramas, impulsadas por la presencia de varios villanos y un nuevo triángulo amoroso. Si, vimos a una ingenua y superficial Gwen Stacy (Bryce Dallas Howard) a la cual lo único que le interesó fue robarle un beso al Hombre Araña, sin percatarse las serias consecuencias que esto traería a la vida sentimental de su héroe. El poco tiempo y el destructivo final de Venom en pantalla es algo que sigo lamentando. No obstante, le fue suficiente para colocarse como uno de los villanos que más daño le han hecho a Peter Parker (Tobey Maguire). Si, también ese cambio ridículo e injustificado (ahora chusco) que se hizo en su personaje para mostrar el "lado oscuro" del héroe.

Lo rescatable: El humor siempre característico en estas películas y que llegaba a su punto más alto con J. Johna Jameson (J.K. Simmons), la siempre tierna y erudita de la vida May Parker (Rosemary Harris), la historia de origen intacta (casi) de Flint Marco convirtiéndose en Sandman y sus motivaciones. El conflicto Parker-Osborn existente hasta casi el final de la película. Y los míticos cameos de Willem Dafoe (espíritu del Green Goblin) y Stan Lee. En general los efectos especiales y el cierre de la trilogía con un soundtrack compuesto por Chritopher Young que respetaba la línea marcada por Danny Elfman.



8. X-Men 3: Last Stand (2006) de Brett Ratner.

Es la película de este top que desde la primera vez que la vi en el cine, supe de forma consciente que sería una de las más odiadas de manera generalizada. También era la primer película de X-Men que veía junto con toda mi familia. No pasó mucho tiempo para que las lágrimas salieran. Esta película aniquiló a aquellos poderosos e inquebrantables mutantes de forma literal. Un nudo en la garganta experimenté con la muerte del Proffesor X (Patrick Stewart) a manos de Dark Phoenix (Famke Janssen). Wolverine (Hugh Jakman) y Storm (Halle Berry) poco podían hacer contra un Juggernaut (Vinnie Jones) y Callisto (Dania Ramírez). Al presenciar este acontecimiento también di por hecha la muerte de Scott Summers (James Marsden) a manos de la mutante más poderosa de Marvel.

Ese cambio drástico en la historia (se tomaron muchas licencias absurdas) y el modo de contarla era lógico. Brett Ratner estaba a cargo del cierre de la primer trilogía mutante, fungiendo como su director. Misma que se jactaba de ser la más esperada y espectacular de todas, ya que previamente nos habían familiarizado con cerebrales historias e increíbles efectos especiales. Bryan Singer daba un adios parcial a los mutantes para encargarse de Superman Returns (2006). Y creanme, no lo odio por eso, él no tiene la culpa de que Ratner no supiera ponerse a la altura.

Aquí, a diferencia de las películas pasadas los personajes son más aprovechados. Al menos hablan más tiempo en pantalla, lo cual por cierto no asegura los mejores resultados como evidentemente ya experimentamos. Y aquellos mutantes que no mueren, son absurdamente silenciados. Pobre Mystique (Rebeca Romijn) y Rogue (Anna Paquin), lo mismo pasa con el recien estrenado y desperdiciado Angel (Ben Foster). La cura mutante y el nacimiento de Dark Phoenix llegan a un clímax más que obvio, en el que le dan en la torre a los poderes del Amo del Magnetismo (Ian Mckellen) de una forma igual de absurda.

Lo destacable: La verdad, tiene muchas cosas a su favor que no me hacen odiarla tanto. Incluso es una de las películas de la saga X-Men que más me gusta ver. No me mal entiendan, si desconociera por completo la historia original de los mutantes e ignorara los mil y un errores que tiene, la consideraría una de las mejores películas de acción de todos los tiempos. A su favor tiene el atreverse a aniquilar a algunos mutantes importantes (si, los mismos que odie que sucedieran), darle un cierre muy espectacular a la película con la batalla final. Cada mutante se puede lucir aún más que antes con sus respectivos poderes. El trágico final de la relación Grey-Logan, la cual si está justificada. La presencia de Hank McCoy / Beast (Kelsey Grammer). Y lo mejor de todo, esta película detonó en muchos la necesidad de que X-Men: First Class (2011) y X-Men: Days of Future Past (2014) sucedieran tiempo después.




7. Hulk (2003) de Ang Lee.

La primera vez que la vi fue en TV. No la considero mala en extremo, el único defecto que tiene es que es un origen en extremo largo e innecesario. La licencia que se toma el director Ang Lee para justificar sus poderes es hasta cierto punto llamativo. Pero basarse en el origen de la fuente original hubiese sido suficiente para poder disfrutar del Hombre Increíble en pantalla. Siempre me pareció ridícula la actuación de Eric Bana al momento de sufrir la transformación.

La historia sacada de la manga del padre de Bruce Banner es un punto que le restó la oportunidad de explorar aspectos importantes de la vida del Gigante Esmeralda. Seguramente se quizo mandar un mensaje a través de esta historia, pero si así fue, no entendí del todo el punto al que se quería llegar. El final de la relación de estos en una metafórica batalla en la cual no queda claro del todo el cómo pasan las cosas.

Un punto malo para esta película, que supongo buscaba ser el más fuerte y característico, es el manejo de los paneles al estilo "comic". Su uso saturaba la pantalla con imágenes en las que no me podía concentrar del todo. Me gustó el detalle pero creo que fue sobreexplotado y a la larga terminaba por aburrir. El uso de la paleta de colores aquí no es mala, excepto por el mismo protagonista que poco le faltó para brillar en la oscuridad.

Lo destacable: Las escenas de acción en el desierto en que el que se ve a Hulk contra toda la maquinaria del ejercito a cargo del General Ross (Sam Elliott). Sin lugar a dudas la presencia en todo momento de la encantadora y amorosa Betty Ross (Jennifer Connelly). Qué decir del mítico cameo que nos regala una vez más Stan Lee y el mismísimo Lou Ferrigno al principio de la película.




6. Superman III (1983) de Richard Lester.

A partir de aquí comienzan las películas de este top que en verdad detesto. Y sirva esta película de ejemplo para demostrar que los actores no tienen la culpa al 100% del desastre en que se puede convertir una producción de Holliwood que prometía ser muy buena, y en este caso debía de serlo. Si, no me quejo del querido e idolatrado Christopher Reeve y su interpretación de Superman. Me quejo del contexto absurdo en que lo relacionan. Y con esto quiero dejar clara la razón por la cual no aparece el film de Daredevil (2003) de Mark Steven Johnson en este top, a la que a mi parecer no se le puede atribuir la culpa a Ben Affleck y por lo que se le ha etiquetado de mal actor. Incluso la considero una muy buena película, pero en gustos se rompen géneros y yo no se la quiero romper a nadie.

Centrándome de nuevo en la película de Superman. Ya poco o nada tiene que ver con sus antecesoras, incluso la relación Kent-Lane es inexistente aquí, y por el contrario se explora un segundo aire en la relación entre Clark Kent y Lana Lang (Annette O´Toole) en una hasta entonces poco usada Smallville. Si, esta actriz interpreta también a Martha Kent en 2001 en la serie protagonizada por Tom Welling. También desaparece del mapa aquel némesis calvo y ególatra y en su lugar llega el peor villano en la historia: Richard Prior. De la noche a la mañana se convierte en un genio de la informática y crea una inteligencia artificial diseñada para combatir y derrotar al Hombre de Acero. ¡Lo peor de todo es que lo logra!

Sin la compasión del villano cómico en turno, Superman estaría perdido y dejaría al mundo desprotegido y a merced de millonarios codiciosos controladores del clima. Los elementos que funcionaron en las primeras películas se quisieron copiar aquí, los personajes secundarios resultan fastidiosos y molestos. Lejos de toda inteligencia o argumento de peso. Solo están ahí para dar el sentido de "continuidad" del tono humorístico de la saga. Es aquí donde las películas del personaje más icónico de la cultura pop sufre un declive del que apenas se intenta recuperar en una cuarta entrega.

Lo destacable: La impecable actuación de Reeve interpretando a Clark Kent, Kal-El y Superman al mismo tiempo. La batalla interna que sufre al quedar expuesto a una improvisada versión de la Kryptonita. 




5. Punisher War Zone (2008) de Lexi Alexander.

No ver a Tomas Jane en esta secuela no me afectaba tanto, al ver que con Ray Stevenson el personaje encontraba su físico y actitud ideal. O al menos eso se apreciaba en los trailers. La primera parte tal vez no fue lo mejor que pudieron hacer con The Punisher, pero no se merecía una secuela como esta. Que no se toma en serio a si misma.

El villano en turno es un personaje reconocible en los cómics del Castigador, se trata del mafioso Billy Russoti / Jigsaw (Dominic West). Quien, hasta cierto punto, es una mala copia del Muñeco Diabólico. Físicamente horrible y así tenía que ser, pero no se confundan, seguramente si ya vieron esta basura de película sabrán a lo que me refiero.

No hay nada que la salve de ser un fiasco, no tiene personajes memorables, no hay mensaje, sus villanos lejos lejos de dar risa me dan pena. Un mal experimento y una razón de peso para ver a Frank Castle regresar con sus verdaderos dueños. Sueño con una película que tome en serio al personaje y que sea producida por Marvel Studios.

Lo rescatable: Se los dije, creo que no hay nada bueno aquí más que el físico del protagonista, el cual es idéntico al mostrado en los cómics del sellos Marvel Knigths. Solo como dato curioso les comento que Ray Stevenson se incorporó tiempo despues a Thor (2011) de Kenneth Branagh interpretando al voluminoso y hambriento asgardiano Volstagg.




4. Ghost Rider: Spirit of Vengeance (2011) de Brian Taylor y Mark Neveldine.

Pese a que me pasé un buen rato con la primera parte de Ghost Rider, la cual no considero mala, toda esperanza en el Vengador Fantasma desaparece estrepitosamente aquí. Nicolas Cage continúa haciendo una interpretación mediocre del motociclista Johny Blaze, y al menos mi queja es al momento de su transformación, cuyo rostro solo me inspira a elaborar miles de memes.

La historia de fondo, desperdiciada. El título de la misma que hace referencia a una alianza en los cómics de dos personajes con el espíritu de la venganza no aparecen aquí. Esta película es tan mala que no tengo nada más que comentar. Solo la he visto una vez y no volveré a hacer. Ni la aparición de Idris Elba salva esta película mediocre.

Lo destacable: La apariencia de Ghost Rider va en ascenso, el craneo negro de permanecer permanentemente en combustión es lo que le da ese toque que no tenía en la primera película. La moto también cambia, de ser un modelo visualmente atractivo, a un modelo más tosco y con la misma apariencia del craneo del protagonista. Los efectos es otro punto (y quizá el único) fuerte de esta película. 




3. Spawn (1997) de Mark A.Z. Dippé.

El boom noventero que envuelve a este personaje y todo lo que representa lo llevó en 1997 a estrenar su primer y única (hasta ahora) película. El personaje del millonario Todd McFarlane nos dejó mucho a deber en esta película. La cual al menos para mí resulta ser más una curiosidad que una película en sí. Al Simmons / Spawn fue interpretado por el actor Michael Jai White, a quien podemos reconocer por su breve participación en The Dark Knight (2008), siendo la primer víctima del Joker con la mítica frase: Why so serious?.

Se encuentra en este lugar del top debido al peso del personaje en sí. Fue tanta su fama y aún ahora continúa siendo un personaje importante, no obstante, no fue suficiente para que tuviesemos una digna adaptación del mismo en la pantalla grande. En parte el peso de la misma tuvo que respaldarse de los efectos especiales, los cuales son medriocres aún para la época.

La película respeta la escencia del personaje y su contexto. Violator (John Leguizamo) está presente y es igual de detestable que en los cómics. Por su parte, Jason Wynn (Martin Sheen) se ve más como un villano genérico al estilo Bond. No brilla por su característico tono maquiavélico de siempre. No hay personajes más destacables que mencionar. Sin duda hacen su aparición algunos de los más importantes del cómic, pero sus interpretaciones son tan olvidables que ni la pena vale mencionarlos.

Lo destacable: Supongo que dio a conocer a las masas al personaje fuera del medio de los cómics, aunque no de la forma digna en que debió serlo.




2. Steel (1997) de Kenneth Johnson.

Fácilmente llegaría al primer lugar, pero al leer la que lo ocupa dicho mérito sabrán porqué ubique a esta mala concepción de Steel en el segundo lugar. En los años noventas surgió esta porquería de película la cual conozco gracias a la TV abierta, dando un ejemplo de la calidad de sus contenidos y sumando una razón más para no ver la programación de ese electrodoméstico por muchos años.

No sé a quién se le ocurrió hacer esta película. No sé el cómo, el cuándo ni el porqué. No es para nada una adaptación del personaje homónimo de los cómics inspirado en el Hombre de Acero para forjar una armadura de alta tecnología y un mazo para hacer frente al mal en Metropolis y hacerle homenaje al más grande héroe de todos los tiempos. Un mal intento de "innovar" la historia de John Henry Irons en pantalla grande.

El protagonista de esta pérdida de tiempo es Shaquille O'Neal, quien para que se den una idea, fue nominado como "Peor Actor" por los Premios Golden Raspberry en el mismo año de su estreno. Solo llegó al papel por ser una de las figuras del basquet ball más admiradas. La crítica hace brillar a esta película como sumamente mala.

Lo destacable: Nada, solo curiosenado les comento que comparte año de estreno con Batman & Robin. ¿Ahora entienden la razón de no odiar tanto a la obra del arrepentido Joel Schumacher? Si, si es posible caer más en el abismo. Es tan mala que no encontré pruebas de la existencia de un trailer para mostrarles.


1. Elektra (2005) de Rob S. Bowman.

Siempre es interesante saber quién es el portador de tan adorable honor. Así es, esta porquería de película afortunadamente no la vi en el cine. Les confieso que al verla anunciada no me despertó interés por si misma. La única razón por la cual pude (hipotéticamente) ir a verla es por su vínculo con Daredevil (2003) de Mark Steven Johnson. Mucho tiempo después, la pude ver en la comodidad de mi sofá en DVD. Aunque no me ofendió la perdida de tiempo como ustedes pudiesen creer, sabía que me podía exponer a estar viendo algo que no vale el tiempo perdido. Ese siempre es el riesgo de ver una película producida en un tiempo en el que las adaptaciones del género eran poco tomadas en serio.

No había nada en contra de esta película antes de verla. Incluso era casi una obligación ver a Elektra reciclada de la historia que nos contaban en Nueva York después de los acontecimientos de Daredevil. Tenía todos elementos para ser de una buena película a una gran película que le hiciera justicia, tanto al personaje, como al género femenino en el medio. Pero no, solo nos cuentan una historia contada miles de veces y resulta ser solo una curiosidad más.

Es por eso que la ubico en el primer lugar de este top. Tenía todos los elementos para ser buena, y nos falla épicamente. Elektra no es el personaje más famoso, no obstante, si uno de los más importantes en la vida de Matt Murdock, y me resultaba sumamente interesante saber qué acontecía en la vida de la recién resucitada (nunca se nos explicó el cómo) y si existiría algo digno de ver. Nada, mis expectativas no existían para esta película y se quedaron en el mismo lugar después de verla.

Lo destacable: Otro claro ejemplo de que los actores no tienen la culpa de lo malo que puede ser la película en la que actúan. Por ello, no odio a Jennifer Garner, quien al contrario creo tiene una interpretación mediana. La sentí más intensa en Daredevil. Visualmente más atractiva y apegada a los cómics. Como dato curioso, el actor Will Yun Lee, quien interpreta aquí a uno de los villanos (Kirigi) repite aparición en una película basada en personajes de Marvel Comics en la película The Wolverine (2013) de James Mangold con el papel del villano Kenuichio Harada.




Bueno pues, sin la existencia de estas películas no sabríamos de lo bueno. Solo eso puedo agradecerles a los productores, directores y escritores de estas cosas. Todo en esta vida es dual, lo blanco no podría ser perceptible sin lo negro. Así es esto. Les agradezco por tomarse un poco de su tiempo para leer lo que pienso acerca de estas películas. ¿Cuál es su top 10 de películas fiasco?

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