2 de agosto de 2015

Frikireview: ¿Terminator Genisys o adios a Rise of the Machines y Salvation?

Así es, este review contará con SPOILERS, si aún no has visto la película te recomiendo echarle un vistazo a otra entrada para no arruinarte las sorpresas. Una vez advertidos, entremos en nuestra máquina de desplazamiento de tiempo a 1984.


Para entender Terminator Genisys, la quinta entrega de la saga cinematográfica de ciencia ficción que fue cuna del buen Arnold Schwarzenegger para su consolidación como una leyenda de acción contemporánea, es necesario hacer un repaso por todas las películas. La razón se preguntarán todos ustedes, pues es muy sencillo. La película se trata de un reinicio para la franquicia con los mismos personajes, naturalmente con nuevos actores, excepto el protagonista.

Antes de comenzar un viaje por el tiempo a lo largo de las distintas épocas que han hecho historia en este increíble y canónico ensayo de paradojas temporales y realidades paralelas, voy a comenzar por recomendarles que se despojen de sus ropas ya que el traslado por el flujo del tiempo puede freír su playera preferida con el T-800 como estampado.


The Terminator (1984) de James Cameron.

El 26 de octubre de ese mismo año fue estrenado en el país vecino del norte una propuesta que se sumaba a la creciente industria cinematográfica pionera en el uso de efectos especiales para materializar escenas propias de pesadilla. Mi comentario no está escrito al asar, literalmente el T-800 que todos conocemos nació del mundo onírico explorado por James Cameron. Un cráneo metálico con ojos rojos brillantes saliendo del fuego y mirando amenazante (como lo podemos ver al inicio de la segunda entrega), es tal y como lo soñó el hoy reconocido cineasta.


Trasladando su personaje onírico a una película que en mi infancia me hacía taparme la cara con las manos al considerar que el androide u organismo cibernético era un digno representante de los temores más básicos de la humanidad. La película nos cuenta la llegada de dos viajeros del tiempo de una época en la que las máquinas recién han sido derrotadas por la resistencia humana (2029), los pocos sobrevivientes de una guerra nuclear, y se libra la última batalla en el presente por proteger a Sarah Connor (Linda Hamilton), la madre del líder mesiánico militar Jonh Connor.

Los dos bandos están representados por Kyle Reese (Michael Biehn), quien protegerá a Connor para asegurar la propia existencia de su líder en una época en la que aún no nace, y por el T-800 Modelo 101 de infiltración (Arnold Schwarzenegger), un organismo cibernético de endoesqueleto metálico y exterior humano programado por la inteligencia artificial Skynet para exterminar a la humanidad de un solo tiro. Para no hacer más largo el recuento, Reese termina sacrificando su vida por proteger a la mujer que ama y resultando ser el propio padre de John Connor. ¡WTF! Por su parte, el T-800 comete una serie de asesinatos que le llevan finalmente a Sarah y con la ayuda de su protector logran detener están gran amenaza a un costo muy grande.


Terminator 2: Judgment Day (1991) de James Cameron.

En un principio Cameron había co-escrito la historia para la primer película pensándola como una historia autoconclusiva. Pese al éxito de la anterior, llega esta nueva adición a la naciente saga siendo una de las mejores secuelas en la historia del cine desde mi punto de vista. Es así como llegan de nueva cuenta dos viajeros temporales de una época en el futuro aún más adelantada (probablemente el año 2039). El líder de la resistencia humana, John Connor (Michael Edwards), se ha hecho del control de un T-800 Modelo 101 (Schwarzenegger) reprogramado para protegerse así mismo en la época en la que aún es un niño para evitar su exterminación. Por otro lado, Skynet envía a un prototipo avanzado de metal líquido mimético, el T-1000 (Robert Patrick).


Ya en el año 1994, un joven John Connor (Edward Furlong) tiene un encuentro espectacular con dos Terminators que le hacen comprobar que la historia con la que creció toda su vida no eran delirios de locura de su madre y por el contrario representaban una terrible realidad, pudiendo corroborarlo todo al momento de conocer a su protector, un nuevo T-800 enviado por si mismo programado para protegerse y ejecutar todas las órdenes que le dicte. Sarah Connor fue encerrada en una clínica para enfermos mentales en la que es estudiada por el Dr. Silverman (Earl Boen), tomándola por una demente en extremo peligrosa.

Al final, ambos Terminators irrumpen la clínica donde se encontraba Sarah. El T-800 y John para rescatar a su madre y el T-1000 para exterminar a ambos. Aquí comienza la persecución, que desemboca en un intento de asesinato al Dr. Miles Bennett Dyson (Joe Morton). Miles, es el encargado de desarrollar la tecnología de origen desconocido bajo resguardo de Cyberdyne Systems, misma tecnología que nace del chip del primer T-800 y lo que le da origen en esa época a lo que será Skynet. ¡WTF! John, Sarah y el T-800 logran detener al prototipo avanzado en una épica persecución. El Judgment Day es detenido al momento en que los Connor destruyen a su aliado, como la última probabilidad para la existencia de Skynet y el fatídico futuro del que han llegado los viajeros del tiempo.


Terminator 3: Rise of The Machines (2003) de Jonathan Mostow.

La llegada del nuevo milenio exigía una tercera entrega con el regreso de Arnold Schwarzenegger como el ya en ese momento mítico Terminator. Cameron dio cierre a la historia hasta donde la hemos revisado, pero como siempre, Hollywood es una máquina tan eficiente como la misma Skynet que nunca abandonará la lucha por destruir a su principal enermigo: John Connor (sacarnos dinero a nosotros). Es así, como 10 años después de "detener el Judgment Day" se produce la llegada de dos nuevos viajeros del tiempo. Un nuevo T-800 Modelo 101 que protegerá a John Connor (Nick Stahl) y a su futura esposa y también líder militar Katherine Brewster (Claire Danes). Por otro lado, Skynet envía un nuevo modelo super avanzado para exterminar a Connor y todos sus futuros comandantes, la Terminatrix o T-X (Kristanna Loken).


Con Sarah Connor fallecida por leucemia en 1997, año en el que originalmente se presentaba el nacimiento de Skynet y el inicio del Judgment Day, John Connor ya era un joven adulto merodeando por la vida escondiendo sus huellas para no ser detectado. Temeroso de que algún día surgiera una nueva amenaza que pusiera en riesgo todo lo logrado antes. ¡WTF! El día finalmente se presentó y esta ocasión para darse cuenta que el futuro es inevitable y que lo único que ha cambiado es el órden de los acontecimientos. Ahora bajo la responsabilidad del líder militar Robert Brewster, es creado Skynet como un sistema autónomo de protección de sistemas de comando de los Estados Unidos.

Finalmente, la T-X es la responsable de activar Skynet infiltrándose en las instalaciones donde Brewster coordina los esfuerzos por combatir una amenaza latente de seguridad nacional. John y Katherine llegan con la esperanza de encontrar el núcleo central de Skynet y apagarlo con ayuda de Brewster. Para su sorpresa, la misión del T-800 consistió en asegurar la supervivencia de ambos líderes al Judgment Day y no evitarlo como ellos deseaban. Al final de la película, tenemos un emotivo mensaje y una de las secuencias más espectaculares de lo que representaba el nacimiento de Skynet.


Terminator: Salvation (2009) de McG.

Esta vez, con la oportunidad de conocer con el avance de la tecnología el fatídico mundo Post-Judgment Day de John Connor (Christian Bale), llega la cuarta entrega de la saga que nos muestra un mundo en el que las máquinas T-600 ya son todo un hecho, las primeras unidades de infiltración con piel de goma que contaba Kyle Reese en la primera película. Es el año 2018 y Connor junto con su esposa Katherine Brewster (Bryce Dallas Howard) lideran un facto militar que forma parte de la resistencia contra Skynet. En esta época ya no llegan viajeros temporales, despiertan dos Terminators previamente programados por la inteligencia artificial para asegurar su existencia y el exterminio definitivo de John Connor. ¡WTF!


Siendo originalmente humano, en 2003, Marcus Wright (Sam Worthinggton) es ejecutado por la pena capital y despierta en 2018 desconociendo las razones que le han regresado a la vida. Olvidando que en vida autorizó a Cyberdyne Systems el uso de su cuerpo para experimentos post-mortem. En realidad, se trataba del primer prototipo de infiltración, un androide Terminator con implantes robóticos en un cuerpo originalmente humano. En su camino por buscar respuestas, Wright encuentra a un joven Kyle Reese (Anton Yelchin) con quien combate contra algunos T-600, maquinas cazahumanos y las mototerminators.

Al final, Wright descubre de mala manera su condición como unidad de infiltración de Skynet. Se revela a la inteligencia artificial ayudando a Connor a rescatar a Kyle Reese, quien fue capturado. Aquí es donde conocemos por primera vez (otra vez) al T-800 Modelo 101, la primer unidad de infiltración con tejido humano vivo que John había "profetizado". Wright y Connor se enfrentan al el T-800 logrando infiltrarse a la central de Skynet para rescatar a los prisioneros humanos y Kyle Reese para asegurar la propia existencia de John (otra vez). El modelo renderizado de Schwarzenegger justifica las cicatrices en el rostro de Connor al "arañarlo" y herirlo de muerte en el corazón. Wright en un intento de redención, se ofrece para donar su corazón al futuro líder de la resistencia humano para asegurar que continúe su batalla contra la red global Skynet.


Terminator Genisys (2015) de Alan Taylor.

30 años después de su primera entrega y posterior a este breve repaso por la trama de cada uno de los componentes de esta saga, vamos a ver de qué va el regreso de un veterano Schwarzenegger y cómo lo han justificado. La película comienza con aquella escena que Kyle Reese nos contaba en The Terminator (1984), cómo John Connor lideró un ataque final contra Skynet apagando su núcleo central y poniendo fin al Judgment Day. En un último intento por ganar la guerra contra los humanos, Skynet envía al T-800 Modelo 101 por la máquina de desplazamiento temporal para exterminar a la madre del líder de la resistencia y eliminando así toda posibilidad de victoria para los humanos.

Hasta aquí la historia es la misma, pero en el momento en que Kyle Reese (Jai Courtney) se encuentra por viajar en el tiempo inspirado por el liderazgo de John Connor (Jason Clarke) y el amor hacia Sarah Connor (Emilia Clarke), el líder de la resistencia es atacado por el mismísimo Skynet personificado como un Terminator de ¿carne y metal? ¡WTF! Este acontecimiento altera todo lo que conocemos y borra de un solo golpe lo visto en Terminator 3: Rise of The Machines (2003) y Terminator: Salvation (2009), las dos entregas que no se consideran "canónicas" al no ser escritas ni dirigidas por James Cameron (creador de la saga).


Skynet (Matt Smith), de un futuro aún más lejano ha concluido que no puede derrotar a su eterno rival por lo que ha decidido unirlo a su causa infectándolo con un virus tecnológico que lo convierte en un nuevo Terminator: el T-3000. No hay que olvidar que en 1984, donde llegaría Reese y se daría cuenta de mala forma que las cosas son muy diferentes de como se lo habían contando, un viejo T-800 es un aliado de Sarah Connor y se han encargado de neutralizar juntos al T-800 original que tenía por misión exterminar a Sarah y aprovechan su tecnología (que han esperado por décadas) para crear una máquina de desplazamiento temporal que los hará viajar al futuro. Además de que son capaces de neutralizar con relativa facilidad al T-1000 (Byung-hun Lee). 

Entonces, juntos el T-800 renombrado como "Abuelo" o "Guardián", Kyle y Sarah se enfrentan al T-3000, quien ahora se ha convertido en el avatar de Skynet para asegurar su nacimiento en el año 2017 y, por tanto, la llegada del Judgment Day. El líder profético de la resistencia humana no existe más y la nueva esperanza de supervivencia reside en los primeros protagonistas de esta saga de ciencia ficción. La justificación de la apariencia de Schwarzenegger es simple: al ser un organismo cibernético tiene tejido vivo que con el paso del tiempo (de 1973 al 2017) envejece de forma natural. Al final, logran derrotar al T-3000 y el Abuelo se fusiona con metal líquido formando algo así como el nuevo ¿T-1800? ¡WTF!



Pues bien, ha sido un review muy largo pero necesario. Todos esos ¡WTF! que vieron a lo largo de lo que han leído son esas paradojas temporales que mencionaba al principio. Pero no voy a profundizar de momento en estas ya que me llevaría escribir un nuevo post tan solo con eso. Será para otra ocasión. Solo tengo que decir que a pesar de todos esos magistrales giros de tuerca que esta última película nos ha presentado, ver una nueva película de la saga Terminator me es sumamente emocionante y más aún sabiendo que este será el inicio de una nueva trilogía. Así que habrá más ¡WTF! para rato. Recuerden, "El futuro no está escrito".

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